Se abren nuevas sedes de colegios prestigiosos dentro de las urbanizaciones o en sus alrededores para facilitar la logística de los vecinos; el concepto de “comunidades” y los servicios que apuntan a generar una mejor calidad de vida
a historia de Victoria es similar a la de muchas otras familias que apostaron por una vida cerca del verde sin perder las ventajas de las zonas urbanas. Junto a su marido, ambos de 37 años, fueron padres por primera vez en pandemia. En ese momento, una idea que hacía tiempo les daba vueltas por la cabeza se transformó en un proyecto concreto. Criar a un bebé en ese contexto en un departamento en la ciudad dejó de ser una opción y decidieron mudarse a un barrio privado, pero no a cualquier precio: la oferta de colegios era fundamental.
Con su hijo Joaquín a punto de entrar al jardín de infantes, buscaron desarrollos con servicios ubicados en zonas con potencial. Ese combo lo encontraron en Puertos, en Escobar, donde decidieron construir su casa. Joaquín, hoy de 4 años, entró al Saint John’s, ubicado dentro del barrio, que abrió en 2019, pero tiene más de 50 años de historia. Las otras sedes ya funcionaban en Pilar, Beccar y Martínez. Acceder a una vacante no fue fácil. “Es muy demandado. Conseguí muchas cartas de recomendación, de exalumnos, hijos de amigos o incluso maestras que conocemos. Así y todo, entramos porque justo se bajó una persona y conseguimos el lugar”, recuerda Victoria.
Fuente: La Nación
